Una nutricionista emprendedora

La Lic. Rocío Florentín fue alumna de la Universidad Americana. Actualmente ya tiene su propio consultorio nutricional y desempeña su labor profesional también en otras instituciones. En esta entrevista, comparte con nosotros su experiencia.

Rocío confesó que su pasión por la nutrición surgió cuando aún estaba en el colegio. Al terminar el colegio y sin perder tiempo, procuró una beca de la Itaipu para estudiar y luego se puso en campaña para decidirse por una buena universidad. Eso constituyó todo un reto, porque de eso dependía su futuro personal y profesional.

Las clases prácticas fueron determinantes

“Cuando me otorgaron la beca, tenía que elegir una buena universidad para seguir la carrera. Y puedo decir que no me equivoqué al optar por la Universidad Americana. Principalmente puedo destacar la calidad del plantel docente. Los profesores fueron excelentes y no lo digo yo solamente, sino desde el punto de vista de los que nos evaluaron con la práctica al final de la carrera, donde nos damos cuenta que tan bien nos hemos formado”, recuerda nuestra joven entrevistada.

La misma agregó: “la universidad también nos dio la oportunidad de practicar en un laboratorio acorde a lo que exige nuestra formación en la carrera. También me gustó mucho la diversidad de materias que hemos desarrollado, todas muy interesantes, aunque me gustaría que se destinen más horas prácticas para algunas de ellas”.

Rocío agradece a sus profesores de práctica, quienes según nos comentó, fueron los que les mostraron cómo es el día a día de un nutricionista. “La carrera de Nutrición de la Universidad Americana va a fortaleciéndose día a día, por lo que de mi parte la recomiendo a los jóvenes que estén pensando en estudiar la carrera de Nutrición allí”, finalizó diciendo.

El desafío de emprender

Apenas culminó la carrera, Rocío consiguió su registro de Nutricionista Clínica y fue a trabajar en el Policlínico Municipal, donde está trabajando hace ya dos años. Pronto vio la oportunidad de poder establecer su propio laboratorio de nutrición. Reiteró que no fue nada fácil, pero ahora ya está trabajando de manera independiente y mira contenta cómo se le cumple un anhelado sueño.

“Me siento realizada, al ver que ahora puedo manejar mi tiempo atendiendo mi cartera de pacientes, con la meta de ir mejorando la atención a las personas”, destaca emocionada.

Sobre su profesión, ella nos cuenta que “el trabajo del nutricionista consiste en primera instancia, en una evaluación nutricional, ante todo tratamiento o sospecha de alguna patología. Nuestra tarea es eminentemente preventiva”.

“En el Paraguay, mucha gente ya conoce el valor de acudir a un nutricionista y algunos ya valoran nuestro trabajo. Con todo, en materia nutricional hay mucho trabajo por hacer en nuestro país, principalmente por las costumbres muy arraigadas. Y así como ocurre con otras especialidades médicas, el paciente va a un hospital solo cuando siente dolores”,

“La gente va al nutricionista solo cuando ya está en una situación crítica o porque el clínico le envía. Cabe destacar también que en ese sentido siempre necesitamos una ayuda de otra especialidad, por ejemplo, los entrenadores físicos y psicólogos”, destaca.

Desafíos para la profesión

Consultada sobre qué tan respetada es la famosa “Olla Nutricional” en el país (en otros países se aplican la Pirámide Nutricional), Rocío realiza una pequeña reflexión.

Dijo que en lo que respecta a la Olla Nutricional, “el paraguayo va por la cumbe de la olla, donde se sitúan las comidas rápidas o chatarra. Eso obviamente repercute en su salud a medida que pasa el tiempo, por eso necesitamos un gran cambio de mentalidad y comportamiento alimenticio”.

“Los últimos datos del Ministerio de Salud, indican que hay un 50% de los niños subnutridos en nuestro país. Tenemos mucho trabajo por hacer. En ese sentido cabe destacar que lo que aprende el niño como hábito durante su niñez, es muy probable que lo implemente durante su crecimiento. Por eso la nutrición en materia de salud pública es tan importante desde el punto de vista infantil hasta el adulto mayor”, termina diciendo.

Contacto

La Lic. Rocío Florentín atiende su consultorio sobre la calle Guillermo Garcete 1264 casi Dr. Pedro Peña, en el barrio Las Lomas de Asunción. Su teléfono es el 021 282 048.

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